Reportaje
Con recorte en salud para las mujeres, México incumple metas
Por: Anaiz Zamora Márquez
CDMX.-: Llaman a que haya más recursos y se evite fusión de programas. / Agencia
CDMX / 2015-11-16 09:50:50.- Las promesas del gobierno en materia de salud sexual y reproductiva de las mexicanas –como reducción de la muerte materna (MM) y de los embarazos tempranos, así como el acceso universal a servicios sanitarios– no tienen piso firme, pues lejos de asegurar los recursos suficientes para trabajar en esas metas en 2016, se plantea un menor presupuesto para la salud de las mujeres.

El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2016 (PPEF), además de fusionar programas clave para la salud femenina, impide la transparencia y la rendición de cuentas, y dificulta la evaluación del impacto de las acciones en la vida y salud de las mexicanas.

En el marco de la discusión en la Cámara de Diputados del PPEF 2016, la Coalición por la Salud de las Mujeres advirtió sobre las contradicciones entre el discurso gubernamental y la asignación de presupuesto para atender las problemáticas de salud sexual y reproductiva que más aquejan a las mexicanas.

En entrevista con Cimacnoticias, Daniela Díaz Echeverría, responsable del proyecto de Salud Reproductiva y Presupuesto Público de Fundar Centro de Análisis e Investigación, alertó que lo que se pretende es recortar recursos destinados a la salud, lo que implicaría que muchas de las promesas realizadas por México a nivel internacional en la materia no se concreten.

En el PPEF, presentado por el Ejecutivo federal, se plantea una reducción de 5.43 por ciento al presupuesto destinado al Sistema de Protección Social en Salud (Seguro Popular), que representa la principal fuente de financiamiento para los 32 servicios estatales de salud, es decir, recursos de los que depende gran parte de la atención para la salud de las mujeres.

Al mismo tiempo se propone la creación del Programa Presupuestario P020 “Salud Materna, Sexual y Reproductiva”, en el que se fusionarían dos programas que hasta la fecha han sido claves: “Atención de la Salud Reproductiva y la Igualdad de Género en Salud” (P017), y “Reducción de la Mortalidad Materna y Calidad en la Atención Obstétrica” (U007).

El monto contemplado en 2016 para el nuevo programa es de 2 billones 108 millones 891 mil 155 pesos, cifra que no corresponde a la suma de los dos programas anteriores de 2015, cuando el monto total de ambos fue de 2 billones 209 millones 66 mil 72 pesos.

Díaz Echeverría explicó que lo anterior se traduce en que con un único programa presupuestal se pretende atender siete programas: atención a cáncer de mama; cáncer cérvico uterino; atención a salud en adolescentes; planificación familiar y anticoncepción; prevención y atención a la violencia; igualdad de género en salud, y atención del embarazo, parto y puerperio.

Al recordar que nunca se ha garantizado la suficiencia de recursos para esos programas, la especialista señaló que la eventual reducción contradice el discurso oficial con el que México a nivel internacional se comprometió en reiteradas ocasiones, para mejorar la salud de las mujeres y realizar acciones para reducir las graves problemáticas de salud sexual y reproductiva.

COMPROMISOS, PERO SIN DINERO

En septiembre pasado, luego de reconocer que se incumplió el Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) para reducir la MM, México se adhirió a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con los cuales, otra vez, prometió garantizar la salud de las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio.

En la Asamblea General de la ONU, en la que se aprobaron los ODS, México presumió su Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente (ENAPEA), que se verá limitada –consideró Díaz Echeverría– si el recorte presupuestal afecta la compra de anticonceptivos o la atención de las y los adolescentes.

También este año, el Estado mexicano reafirmó su compromiso con los planteamientos del Consenso de Montevideo, un acuerdo regional en el que las naciones se comprometieron a implementar acciones a favor de la salud sexual y reproductiva.

Por otro lado, la fusión de programas también implicaría no dar seguimiento puntual a la forma en que se distribuyen los montos para las diferentes acciones, problema que ha sido identificado por las organizaciones civiles desde años previos.

Por su parte, Gabriela García Patiño, asesora del programa de Mujeres de la organización Red Balance, dijo que de aprobarse lo propuesto en el PPEF también habría retrocesos en la atención que se da a las mujeres con VIH, población que pasa por severos obstáculos para acceder al tratamiento antirretroviral.

Por ello, hizo un llamado a destinar recursos adicionales y específicos al Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida, para acciones enfocadas en prevenir la enfermedad en las mexicanas.

La Coalición por la Salud de las Mujeres exhortó a la Cámara de Diputados a que separe los programas presupuestarios, y revierta el recorte al Ramo 12 de Salud del PPEF. Asimismo, que desglose las acciones para el ejercicio del gasto en indicadores que puedan ser medibles y faciliten la transparencia, al tiempo que fortalezca los mecanismos de transparencia.