VERACRUZ / 2025-03-12 17:41:26.- Al menos tres campos de exterminio operados por el crimen organizado, han descubierto en Veracruz colectivos de búsqueda, donde miles de personas habrían sido asesinadas. Estos hallazgos han permanecido sin justicia durante más de una década.
En El Limón, Tlalixcoyan, en 2016 se localizaron más de 3 mil restos óseos. La Fiscalía confirmó que cinco jóvenes desaparecidos en Playa Vicente fueron entregados al crimen organizado por policías estatales. Pruebas de ADN vincularon algunos restos con dos de las víctimas, mientras que del resto no se supo más.
En La Gallera, Tihuatlán, en 2017 fueron halladas 22 fosas clandestinas con más de 100 fragmentos óseos calcinados y un horno con cenizas humanas. Los colectivos señalan que es muy posible que ese sitio haya funcionado como centro de exterminio desde 2011.
Colinas de Santa Fe, en el puerto de Veracruz, es considerado uno de los entierros clandestinos más grandes de Latinoamérica. En 2016, el Colectivo Solecito encontró 305 cráneos y más de 22 mil fragmentos óseos, además de tambos y herramientas que sugieren la desaparición forzada y destrucción de cuerpos.
"Nosotros en Colinas de Santa Fe también encontramos tambos con ácido", declaró Lucía Díaz, vocera del Colectivo Solecito.
Los peritajes también revelaron herramientas de tortura, como una macana con la frase "No mientas" y un hacha con la inscripción "Te estoy esperando".
Las investigaciones indican que en estos lugares las víctimas eran entregadas por policías, marcadas como "becerros" o "paquetes", interrogadas, torturadas y luego asesinadas. Sus cuerpos eran cocinados o quemados con diésel en tambos de metal.
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